Naz Hillmon, delantero del Atlanta Dream, está redefiniendo el tiempo de inactividad. Si bien es conocida por sus habilidades en la cancha de baloncesto, Hillmon ha cultivado silenciosamente su pasión por la fotografía, usándola como un reinicio mental de las exigencias de los deportes profesionales. Esto no es sólo un pasatiempo; es una forma estratégica de mantenerse firme en medio de una agenda en constante movimiento.
Del cine a lo digital: una pasión creciente
El interés de Hillmon por la fotografía se remonta a su adolescencia, documentando todo, desde viajes por carretera de la AAU hasta momentos tranquilos de la mañana. Tomó una clase de fotografía en la escuela secundaria y aprendió los fundamentos del revelado cinematográfico, pero su dedicación se aceleró cuando su madre le regaló una cámara digital hace aproximadamente un año. Ahora, la cámara es una compañera de viaje esencial, ya que proporciona un escape muy necesario durante los intensos entrenamientos y partidos.
“Realmente me distrae de todo, porque estoy pensando en el momento”. -Naz Hillmon
La fotografía como escape mental
La vida de un atleta profesional lo consume todo: entrenamientos interminables, viajes y presión constante para desempeñarse. Hillmon explica que antes de tomarse en serio la fotografía, el tiempo de inactividad a menudo significaba aislamiento en habitaciones de hotel. Ahora, cámara en mano, busca activamente momentos para explorar ciudades, respirar aire puro y desconectar del juego.
Su página de Instagram, @nazgraphy_pics, muestra su trabajo. Se siente particularmente atraída por la fotografía de arquitectura, capturando impresionantes paisajes urbanos.
Combinando pasiones: dentro y fuera de la cancha
Hillmon recientemente combinó sus dos mundos mientras jugaba para el Laces Basketball Club en la liga Unrivaled 3 contra 3 en Miami. Pasó su temporada baja documentando sus días en South Beach e incluso fotografiando un partido entre Mist BC y Vinyl BC el 25 de enero. The Mist finalmente ganó, 76-71, y luego se aseguró el campeonato.
Hillmon admite que fotografiar un juego es diferente a jugarlo. Se encontró luchando por seguir la acción mientras se concentraba en capturar el mejor tiro, pero ya está planeando formas de mejorar su técnica la próxima vez: más tiros desde el banco, más reacciones y una perspectiva más amplia.
Esto es importante porque resalta cómo los atletas encuentran cada vez más formas saludables de afrontar la presión de los deportes profesionales. El agotamiento es un problema real en entornos de alto rendimiento y pasatiempos como la fotografía ofrecen un escape mental vital. El ejemplo de Hillmon demuestra que los atletas no sólo se definen por su desempeño en el campo; son personas multifacéticas con pasiones más allá de su deporte.
El enfoque de Hillmon es un recordatorio de que los atletas necesitan algo más que entrenamiento físico. También necesitan salidas para el bienestar mental y emocional.
Al final, el viaje de Naz Hillmon detrás de la lente consiste en encontrar el equilibrio, mantenerse firme y demostrar que incluso los atletas más motivados necesitan un momento para reducir la velocidad y ver el mundo desde una perspectiva diferente.




























