Camarones BBQ de Nueva Orleans: una historia de mantequilla y especias

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Los camarones BBQ de Nueva Orleans son una paradoja culinaria: se llaman “barbacoa” pero no se asan, se ahuman ni se cocinan sobre fuego directo. En cambio, este plato icónico se define por una salsa mantecosa y profundamente sabrosa que surgió de un encuentro casual a mediados de la década de 1950. Si bien técnicamente no es una barbacoa, el nombre se mantuvo debido al rico color del plato y la forma desordenada y práctica en que normalmente se disfruta.

La historia del origen: una inspiración de Chicago

La historia comienza en Pascal’s Manale, una institución de Nueva Orleans. El propietario Pascal Radosta, al enterarse de un vibrante plato de camarones en un restaurante de Chicago, decidió recrearlo. Su adaptación (camarones salteados en una salsa rebosante de mantequilla, pimienta negra y Worcestershire) rápidamente se convirtió en un favorito local. Así es como el plato obtuvo su nombre inusual, a pesar de no tener nada que ver con los métodos reales de barbacoa.

El núcleo del plato: más allá del nombre

La etiqueta “barbacoa” probablemente se refiere al color y sabor intenso del plato. Los camarones se cocinan en una salsa tan rica que pide ser empapada con pan. A diferencia de muchas preparaciones a la parrilla, este platillo se come con las manos, pelando los camarones en la mesa para disfrutarlo al máximo. El desorden es parte de la experiencia y refleja el capricho informal de otras comidas estilo barbacoa.

Variaciones regionales e ingredientes clave

Los camarones BBQ de Nueva Orleans no son una receta rígidamente definida. Los chefs suelen adaptarlo a sus propias preferencias, incorporando en ocasiones cerveza, tomate o incluso nata. La base sigue siendo la misma: camarones grandes (idealmente camarones del Golfo) cocinados en una salsa que equilibra las especias, el sabor y la riqueza.

Los ingredientes clave incluyen:

  • Camarones jumbo: Los tamaños más grandes aseguran ternura y aportan sabor a la salsa.
  • Condimento cajún o criollo: Al proporcionar calidez y profundidad, estas mezclas difieren ligeramente en los niveles de especias y notas herbales.
  • Pan de alta calidad: El pan francés tradicional de Nueva Orleans es esencial para absorber la salsa.

Dominar la salsa: el factor mantequilla

La salsa es el corazón del plato. Requiere cantidades generosas de mantequilla, que se emulsiona con los demás ingredientes para crear una capa sedosa y sabrosa. Escatimar en mantequilla da como resultado una salsa desequilibrada que carece de la riqueza necesaria. La salsa inglesa proporciona un contrapunto picante, mientras que la pimienta negra fresca añade un toque picante.

La preparación es clave

Debido a que los camarones se cocinan tan rápido, la mise en place (preparar todos los ingredientes de antemano) es crucial. Los camarones demasiado cocidos se vuelven duros y gomosos. El plato exige atención y voluntad de aceptar el desorden.

Los camarones BBQ de Nueva Orleans son más que una simple receta; es un testimonio de la adaptación culinaria y el poder duradero de una salsa simple pero inolvidable. La clave es no pensar demasiado, sino comprometerse con los ingredientes principales y aceptar el capricho.